Empoderamiento

Empoderamiento

martes, 5 de julio de 2016

No cambias. Te descubres


Últimamente he tenido la fortuna de conocer personas que han logrado cosas que jamás se imaginaron. Y aunque ellos mismos se den cuenta de la nueva persona que han construido, la verdad es que no han cambiado, simplemente se han descubierto.

Te aseguro que has conocido a muchas personas que tratan de cambiar. Personas que quieren bajar de peso, ser puntuales, o incluso ser fieles, pero no lo logran y seguramente no es falta de voluntad, sino que quieren destruir el “que” sin saber siquiera el “porque”, se niegan, se recriminan, se culpan y quieren destruir quienes son, pero no han entendido qué los mueve a ser quienes son, qué hay detrás de ese comportamiento, muchas veces, autodestructivo.

Desde ahí la visión esta errónea. Si te pasas luchando contra algo lo alimentas. Si enfocas todas tus fuerzas a derrumbar lo que eres ¿Qué fuerzas te quedan para construirte otra vez? La verdad es una sencilla cuestión de enfoques; hay veces que al fijarnos un objetivo estamos más al pendiente de los obstáculos que de las puertas que ya están abiertas. En realidad hacemos las cosas al revés, pero ¿Por qué?

Primero por las creencias que son afirmaciones que damos por ciertas, ya sea porque vienen de personas que apreciamos o a base de repetición; entonces desde pequeños empezamos a creer cosas sobre nosotros mismos: que si somos tontos, que si tenemos algún talento o carecemos de él, que no podemos lograr ciertas cosas, y a lo largo de nuestra vida alimentamos esas creencias. Si alguien nos dijo que no éramos buenos dibujando haremos todo lo posible para volver realidad esa creencia que ya tenemos. Así pasa también con ideas de triunfo, liderazgo, autorrealización ¡incluso llegas a sentirte apenado si sobresales del resto!

Ya entendimos la creencias, segundo, la preparación que tenemos en la escuela o el hogar. Si vas mal en física pero eres estupenda en biología te ponen a estudiar mil horas físicas para volverte del promedio en esa materia, en lugar de fortalecer biología y volverte una reconocida bióloga. Desde ahí estamos negando uno de nuestros talentos, lo estamos apagando para volvernos como el resto de la gente y seguramente vas a odiar física toda la vida. Somos lo que entrenamos, lo que trabajamos, pregúntate que estas fortaleciendo en ti, hoy.

Por último, el contexto. A veces nos aferramos tanto a ser lo que no somos, lo que quiere nuestra familia, o eso que parece un gran reto, cuando en realidad el universo nos dice: no es por ahí. Si eres una flor, busca tierra fértil para florecer. ¿Cómo vamos a saber cuál es el contexto idóneo? Conociéndonos, así como el jardinero sabe de temporadas, de clima, de agua, así conócete tú, obsérvate, apréndete, escúchate, entonces sabrás dónde, cuándo y cómo podrás ser en todo tu esplendor.


Lo que somos, en situaciones inesperadas o extremas, solo se reafirma, y si en algún momento difícil has tenido todo el coraje para afrontarlo no es que hayas cambiado, simplemente haces a un lado todas esas creencias y descubres a la verdadera tú. Y seguramente cuando cambies esas creencias y fortalezcas unas nuevas, las personas se darán cuenta y te dirán “¡Como has cambiado!” y tú responderás “No cambie, me he descubierto”.



#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional y Empoderamiento Femenino

martes, 7 de junio de 2016

Yo soy MujerOn



Empoderar a las mujeres y niñas no solo es lo correcto, sino que además es una medida acertada desde el punto de vista económico y esencial para poner fin a la pobreza y promover la prosperidad compartida. Banco Mundial.
En estos momentos en los que la humanidad está en constante cambio, me parece propicio re definir el rumbo que como mujeres hemos trazado; y no me refiero a que hayamos sido las únicas que actuamos para llegar al punto en que estamos ahora, pero es cierto que somos responsables de ello. Y al asumir dicha responsabilidad la puerta de las oportunidades se abre de par en par.

Y a todo esto ¿Qué es empoderar? Para mi es básicamente ser autoconsciente. Saber que mi vida (económica, profesional, amorosa, etc.) depende únicamente de mí, que soy la responsable de todo lo que pasa en ella, que yo tengo el poder sobre mi misma, que me conozco, me valoro y busco desarrollarme al máximo. Es entonces cuando nuestro concepto de Mujer cambia.

Ya no jugamos el papel de la débil dama en apuros, ya creemos en nuestra capacidad de lograr lo que soñamos, dejamos las escusas a un lado; al vernos al espejo nos vemos invencibles, posibles dentro de todas las imposibilidades que fuimos cargando a cuestas. Nos liberamos en cada paso de esta eminente evolución.

Cuando te ves sin toda esa paja, cuando queda la verdadera tú, empiezas también a cuestionarte muchos pensamientos que dabas por válidos y ahora dejan de tener sentido. Que si una mujer “debe” de comportarse de tal o cual modo. Que si “tiene” que aceptar un sin fin de situaciones, solo por ser mujer. Entonces si hablamos de evolución, vayamos de Mujer a Mujeron y seamos literales en esto.

No entendamos este concepto simplemente como el de una mujer voluptuosa, ni tampoco lo pasemos al plano sexual, sino como el de una mujer consciente del inmenso poder que posee, de que sus sueños son más grandes que sus miedos. Que decide convertirse en todo lo que siempre estuvo llamada a ser. Que su fuerza y determinación impulsa a más mujeres a hacer lo mismo, a cambiar su realidad.

Y bueno, cabe mencionar que este concepto no me lo invente yo. Soy una orgullosa vocera de quienes tuvieron la gran visión de él y se atrevieron a materializarlo. EmpreDiem ha implementado valientemente su programa llamado MujerOn que busca empoderar a las mujeres a través de un cambio de paradigma, generando una ideología positiva y fortaleciendo sus capacidades para que puedan ser exitosas al emprender.

Y aquí viene el resultado, la acción palpable de todo este cambio: Emprender, ser autosuficiente, desarrollar nuestras capacidades, volvernos elementos vitales del ecosistema emprendedor como agentes de cambio generado el desarrollo en conjunto, desde nuestra propia comunidad.

Como unidad de mujeres empoderadas tomemos el destino en nuestras manos, diseñemos el mundo del que queremos ser parte, aprovechemos las oportunidades que se nos presentan y seamos la voz que tantas otras mujeres desean escuchar.

Afortunadamente MujerOn, por segundo año consecutivo, nos brinda la ocasión de llevar nuestras ideas a la realidad aprendiendo de expertos que lo apuestan todo para hacer un cambio en el mundo. 

Por el momento, Querétaro, México es la sede donde grandes emprendedoras se darán cita, sin embargo la idea es llegar a cuantas mujeres lo necesiten ¿Quieres ser parte de este gran programa?

Yo decido #SerMujerOn y tú también puedes serlo.


#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional y Empoderamiento Femenino

martes, 10 de mayo de 2016

Cayó una estrella.


En el último año de la preparatoria mis maestros de Física se encargaron de mostrarme el mundo de la astronomía del que me enamore perdidamente, y si bien no fue la carrera que elegí, estaba decidida a especializarme en ello. Pensaba pasar el resto de mi vida observando las estrellas… Y en realidad así fue, aunque de un modo muy diferente.

Justo cuando regresaba de Puebla, después de visitar el INAOEdonde pensaba hacer mi maestría, me entere que estaba embarazada. Yo, embarazada. Yo, que no pensaba tener hijos antes de los 30, si es que los llegaba a tener; que vengo de una familia tan tradicionalista, que jamás lo había planeado.
La verdad es que no me lo creía y no alcanzaba a visualizar como el embarazo iba a encajar con todos mis planes. Afortunadamente tuve el apoyo de mi pareja, mi familia apoyo a su modo, si bien no me corrieron, me hacían saber su malestar en todo momento.

No lo podía creer, no lo asimilaba. Trace un camino de mis propias culpas, de la culpa de “fallarle” a mis papas y sobre todo de no cumplir mis planes. Entre en un estado emocional devastador donde las constantes eran miedo, culpa, preocupación e incertidumbre. Y me hice la gran pregunta: ¿Qué voy hacer?

Claro, por supuesto que pensé en no tenerlo, pensé que así todo sería más fácil, que cumpliría mis sueños y mis papas estarían más tranquilos; forme parte de un grupo juvenil católico (si, por si todo lo anterior no era suficiente) y obviamente eso no estaba bien visto, pero más allá de todo esto pensé en cómo me sentiría yo después, ¿cómo si nada hubiera pasado? ¿Cómo si todo estuviera exactamente igual? y bien sabría que no. Yo creo que cada quien es libre de tomar sus decisiones según sus posibilidades, creencias y pensamientos, y en este caso yo decidí ser mamá.

Fue mágico y aterrador. Todo mundo te dice mil cosas, lo que tienes que hacer y te recomienda según su propia experiencia, si bien para una mamá primeriza todo es un caos, el embarazo en condiciones emocionales precarias es increíblemente desgastante. Lo que se supone una de las más grandes alegrías para una mujer se puede volver su mayor angustia.¿Cómo se educa a un hijo? ¿Cómo se cuida a un bebé? ¿Qué vida le voy a dar? ¿Cómo le voy hacer para darle un hogar? Mil y un preguntas pasaban por mi cabeza, preguntas que no sabía contestar.

Poco a poco todo fue fluyendo y llego el Gran Día. Por supuesto que estaba aterrada, para mí los hospitales son una pesadilla y el parto ¡duró siglos!.. Entonces lloro, lloro de un modo muy singular, mire los chinos de su cabello, y la vi sana y perfecta. A partir de ese momento todo lo demás dejó de importar; le había dado vida a una personita nueva, indefensa y tan pequeñita. Desde ese momento comprendí que siempre hay un como si hay un porque, ella me dio una nueva razón de ser y soñar; no sé si alguien más lo haya experimentado, pero me sentía poderosa, con una fuerza a prueba de todo y sabiendo que todo iba a estar bien.

Desde que me la dieron no pude dejar de mirarla. Las demás mamas del hospital me decían que la iba acostumbrar a los brazos, que la dejara en la cuna, pero para mí había caído una estrella y me iba a pasar toda la vida observándola, cuidandola y maravillándome de ella.


Entonces me percate: Cayó una estrella… Y aterrizo en mis brazos.

#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional, Financiera y Empoderamiento Femenino.

jueves, 28 de abril de 2016

Gracias por el “No”





Era uno de tantos viernes imposibles en la Ciudad de México: embotellamientos, mucha gente en la calle, supe que llegaría tarde. Ya todos me estaban esperando, era momento de la despedida, el ultimo día en mi trabajo. Empezó la comida, y aunque fue triste en verdad dejar tantos recuerdos y personas, en mi corazón supe que era el momento de ajustar las velas y buscar nuevos horizontes a pesar de tanto aprendizaje.

Por supuesto que después de 11 años en la misma empresa uno aprende mucho, sin embargo yo saque una lista de cosas que descubrí que no quería y realmente eso es lo que más tengo que agradecer. 
Los años que tuve ese trabajo fueron los mismos que estuve luchando por un puesto mejor, perdí la cuenta de las veces que me postule, de las veces que hice exámenes, sin embargo recuerdo perfectamente la respuesta que obtenía: “No”. Cada “no” tenía una razón distinta o quizás en esencia era la misma, mi camino no era por ahí.

Comencé a valorar los “no” y vi en ellos una oportunidad de ser mejor, de encontrarme a mí misma y poder desarrollar todo mi potencial. Estando en aquella comida, justamente de eso trato mi discurso de despedida, di las gracias por cada rechazo, porque deje de pensar en el siguiente puesto, en el siguiente asenso, simplemente deje de limitarme hasta que supe que lo que quería lograr estaba solo en mis manos y me puse al frente de mi vida, y ahora, de mi empresa.

Afortunadamente cuando dejas la zona de confort y empiezas a exigirte encuentras personas similares en el camino, es donde corroboro que tu mundo cambia cuando cambias tu pensamiento. Mis mentores han sido más que exigentes, y se los agradezco enormemente… justo segundos después de querer comérmelos (ja, ja, ja). Mi mentor me felicita un minuto y el minuto siguiente pasa a lo que sigue. Ahora tomo las cosas con calma y sé que crecer, lograr los objetivos que tengo en mente no va a ser sencillo, sin embargo el camino por delante me dejara muchas enseñanzas.

Justo hace unos días escuchaba la historia de "El elefante encadenado" de Jorge Bucay donde en resumidas cuentas se percata de que un elefante de circo, a pesar de su fuerza y su esclavitud, no trata de escapar porque de pequeño, estando atado a una estaca aprendió que “no” podía liberarse y por más que lo intento, un día sintiéndose incapaz, se dio por vencido.

¿Cuántos “no” te han paralizado? ¿Cuántas veces te has sentido incapaz de lograr alguna meta? Cuando éramos niños el rechazo nos gritaba que estábamos en peligro, que solos y frágiles no teníamos mucho futuro y como nadie nos enseñó manejar nuestras emociones, ese miedo al rechazo hace que ahora que somos adultos nos hundamos en un enorme pesar cada vez que escuchamos un “no”.

Como siempre, te sugiero que eches un vistazo al otro lado de tu miedo, que reprogrames esa emoción tan primaria y la manejes a tu favor ¿Qué te parece si cada negativa la vuelves una oportunidad? Toma cada situación como ajena y analiza con la mente en calma, ve que puedes aprender de ella y hazlo. Ya que lo hayas logrado la primera vez me encantaría saber cómo sientes. Te aseguro que empezaras a dar gracias por cada “no” y a descubrir una mejor versión de ti misma en cada momento.




#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional y Empoderamiento Femenino

viernes, 1 de abril de 2016

La Pasion de Aprender.


Es media noche y apenas voy a empezar a leer. En época de vacaciones pareciera que los niños tienen pila infinitamente recargable, solo se ocupan de jugar y pasarla bien, y cuando te das cuenta el día ya se volvió noche.

Pero la verdad es que no puedo soltar este libro; siempre he sido una feliz lectora, sin embargo con los recientes cambios en mi vida, esta actividad se ha vuelto imprescindible y fascinante. Un libro me da oportunidades infinitas de aprendizaje.

Yo creo que el aprendizaje continuo es importante para cualquier persona. Hay tantas cosas que desconocemos que ser indiferentes ante un mundo de conocimiento a nuestro alcance me parece increíble, mucho más cuando tienes metas y sueños por realizar.

La autoeducación en el mundo actual, en la profesión que sea, tiene un valor incalculable y nos potencializa a lograr nuestras metas. Forma parte de la responsabilidad y compromiso que tenemos para cumplir nuestros objetivos pero sobre todo habla de nuestra pasión en lo que hacemos. Es común cumplir estándares cuando sabes que hay alguien detrás presionándote para que lo hagas, ya sea con premios o castigos, sin embargo cuando lo haces por iniciativa propia lo que te mueve es tu mera motivación. Y yo no puedo soltar este libro ¡estoy aprendiendo tantas cosas!

Soy feliz en ese momento en el que me vuelvo consciente de algo que desconocía, de algo que hace clic en mi mente, en mi corazón, de algo que mi alma acepta, reconoce y asimila, de un nuevo aprendizaje. Y solo lo que resuene como cierto en nuestra alma y corazón es lo que se concuerda con nuestra pasión. Alguna vez escuche que los libros te dicen cosas que ya sabias, pero que no sabías que sabias y en realidad solo te ayudan a recordar quien eres en verdad… No sé qué tan cierto sea, pero me suena casi casi mágico.

Viéndolo desde esta perspectiva, si algo no hace eco en tu alma no es tu pasión. Si “tienes que” estudiar, que cumplir con alguna labor que te pidieron o llegar a cierta meta, definitivamente te falta motivación, quizá porque estas inmersa en mil cosas que te distraen, o quizá olvidaste el por qué lo estás haciendo o definitivamente no es lo tuyo.

Aprender es un privilegio y autoeducarte es una declaración de vida, de realización y de felicidad. Es gritarle al mundo que harás todo lo posible por lograr eso que te apasiona. Y si aún no has encontrado esa pasión que te impulse a saber más y más y más, tal vez debas de buscar en lo profundo de tu ser y sacarla del rincón de olvido.

¿Qué es eso que te saca de la cama toda las mañanas? ¿Qué es lo que no te deja dormir de la emoción? ¿Qué libro no puedes soltar? ¿Qué curso quieres tomar? ¿Qué es lo que quieres aprender?
Te invito a hacer una pausa de sinceridad contigo misma y te imagines que tu corazón tiene brazos ¿Qué o a quienes abrazaría y por qué?.. Me encantaría que me compartieras tu respuesta.

Yo por lo pronto seguiré leyendo.

#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional y Empoderamiento Femenino






jueves, 17 de marzo de 2016

Mi nueva vida.


Después de dejarlo todo y lanzarme a la aventura, regrese a casa. Estas últimas semanas han sido un huracán de emociones, me voy acoplando a esta nueva realidad llamada: libertad.

Y quizá cuando uno lo piensa lo cree genial, y lo es, solo que lleva consigo otras responsabilidades y una nueva ideología. En la vida nos acostumbramos a que siempre hay alguien que nos dice que hacer: papas, hermanos, maestros, jefes, esposo; pero cuando no hay nadie que te dirija, te evalúe o te exija es cuando viene la verdadera responsabilidad y donde tu verdadero ser saldrá a flote. Claro que de pequeños nuestros papas nos guían y nos educan, y sin eso tampoco tendríamos muy buenas bases ni herramientas, pero qué tal que nos dejaran un poco más de libertad, poder de decisión, para que cuando seamos adultos ya estemos acostumbrados a ser nosotros mismos y sobre todo a saber cual es nuestra verdadera misión a cumplir.

El día de hoy volví a nacer, yo decido, yo creo y forjo mi futuro a mi gusto, a mi modo y a mi ritmo. En alguna conferencia escuche: “Cuando eres libre la buena noticia es que todo depende de ti, la mala, es que todo depende de ti.” TODO depende de ti, ya no hay a quien echarle la culpa de los fracasos, del quedarte estancada, de no tener el sueldo que quieres, porque TODO depende de ti. Al buscar algún culpable siempre lo vas a encontrar en un espejo. Pregúntate ¿Cómo es la persona que quieres ver todas las mañanas en ese espejo?

Hoy decido cuanto duermo, mi alimentación, decido mi tiempo, mis proyectos, mi vida. Cada elección es con base a lo quien soy hoy, con base a esta nueva Yo que se va adaptando y descubriendo un nuevo camino; esta nueva Yo que muy probablemente en ese buscar cumplir su misión se caiga, se raspe las rodillas, y que se va levantar para hacerlo de nuevo, más sabia, más madura.

Esta decisión mucho depende de lo que cada una de nosotras está hecha, aunque a final de cuentas creo que todas tenemos la capacidad de hacerle frente a la vida y salir adelante. Todas tenemos un corazón enorme, que tiene anhelos y sueños por cumplir, tenemos dos manos con las que creamos maravillas, una mente brillante y he descubierto un ingrediente especial en muchas mujeres… La empatía, si bien nos preocupamos por nosotras, por nuestras familias, siempre vamos mas allá, algunas tenemos la misión de apoyar a otras mujeres, otras de educar las nuevas generaciones, otras más se preocupan por el medio ambiente, pero siempre trabajando por el bien común; muy dentro de nosotras sabemos la fuerza que nos une, nos apoyamos, nos fortalecemos y entonces darnos por vencidas no es una opción.

Por eso yo te invito a que escuches esa voz interna que quiere guiar a tu Yo verdadera, no la apagues, no la aniquiles porque es ahí donde va estar tu felicidad, tu realización. Vaya tampoco te digo que dejes todo y te avientes a la aventura como yo, ese momento llegara a su tiempo, si es que tiene que llegar, pero no por eso dejes de lado tu verdadera esencia.

Se valiente, se fuerte, se compasiva y sobre todo, se Tu, porque aunque la libertad a veces nos asuste no hay otro modo de llegar a ser la persona maravillosa que estas llamada a ser.


#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional, Financiera y Empoderamiento Femenino.








martes, 8 de marzo de 2016

Vive este Taller especialmente diseñado para ti.


¡CAMBIAMOS DE FECHA!


¿Estas en busca de tu independencia y autonomía?
¿Tienes idea de cuantas emprendedoras abandonan sus sueños?
¿Sabes cuantos proyectos se quedan solo en ideas?

Para sobresalir y tener éxito en el mundo actual necesitamos herramientas innovadoras y sobre todo apoyarnos entre nosotras.

Una mujer empoderada puede alcanzar cualquier objetivo y cumplir cada uno de sus sueños, el ingrediente principal es creer en si misma... Imagínate que esa mujer seas Tu.

Por eso mismo diseñamos para ti el Taller Vivencial de Empoderamiento Femenino especial para emprendedoras.

* Duración: Consta de 8 sesiones semanales cada jueves de 3 hrs cada una.
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* Cupo limitado*
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Recuerda... Las oportunidades no se pierden, las aprovechan otros.

#SeamosLuzDelMundo
Cynthia Aguilar
Formadora en Inteligencia Emocional, Financiera y Empoderamiento Femenino.